Practicar
Versículo 50 — El Examen de Uno Mismo
« No contemples las faltas de los demás, ni lo que han hecho o dejado de hacer; contempla más bien lo que tú mismo has hecho o dejado de hacer. »
« No contemples las faltas de los demás, ni lo que han hecho o dejado de hacer; contempla más bien lo que tú mismo has hecho o dejado de hacer. »
Practique con serenidad
Cuando surja un juicio sobre la actitud de un ser querido, devuelve la mirada hacia ti mismo. Relaja la tensión del rostro y la rigidez del cuello ligadas al juicio. Pregúntate: « ¿Cuál es mi propia responsabilidad en este momento? » Observa tus faltas y tus olvidos con total honestidad, pero sin vergüenza. Corrige tu propia conducta antes de querer corregir la del mundo. Siente la paz que emana de volver a tu propia esfera de acción.